Tragarse la verdad

El cansancio de seguir conteniéndote

Mucha gente cree que el agotamiento se debe únicamente al ajetreo. A trabajar demasiado. A tener demasiadas responsabilidades. A descansar muy poco.

Pero hay otro tipo de cansancio.

Uno más silencioso.

El cansancio que surge cuando te reprimes demasiado a menudo. Cuando sientes lo que es verdad… pero no lo expresas. En un momento de silencio, me planteé esta pregunta: ¿Por qué a veces me siento vacío a pesar de esforzarme tanto?

Y en ese silencio, se hizo palpable el campo de Yeshua.

✦ El Campo se hace visible

Su respuesta fue inmediata: «Porque has guardado silencio demasiadas veces cuando querías que se escuchara tu verdad».

Esas palabras despertaron en mí algo que llevaba mucho tiempo latente. Porque muchos de nosotros hemos aprendido que la verdad puede ser peligrosa. Que la sinceridad genera tensión. Que mostrarse tal y como uno es puede provocar rechazo.

Así que nos adaptamos. Suavizamos nuestras palabras. Dudamos de nuestros sentimientos. Nos tragamos las emociones antes de que puedan aflorar.

No es porque vayamos a mentir… sino porque quizá tengamos miedo de lo que pueda pasar si hablamos con sinceridad.

✦ El cambio

A veces, callarse la verdad parece una tontería.

Un momento en el que no pones límites.
Un sentimiento que haces caso omiso.
Un «sí» cuando en realidad sientes un «no».

Pero el cuerpo lo recuerda.

«Cada vez que te reprimes para seguir siendo aceptado», dijo Yeshua en voz baja, «le enseñas a tu sistema que el amor es más importante que la verdad».

Y es precisamente ahí donde surge la división interior. Porque tu alma sabe cuándo no estás plenamente presente. Decir la verdad no significa que tengas que endurecerte.

No es que tengas que convencer a nadie. No es que siempre tengas razón. Solo significa que ya no te abandonas a ti mismo.

✦ La integración

¿En qué aspectos de tu vida te reprimes? ¿En qué situaciones te callas por miedo al rechazo, al conflicto o a la pérdida?

¿Y qué pasaría si hoy dejaras de ocultar una pequeña verdad?

Quizás la libertad no comience cuando todo el mundo te entienda… sino cuando dejes de abandonarte a ti mismo.